Historia y patrimonio

El renacer
de un palacio

Historia y restauración del antiguo palacio de Aranaz y Laurent, actual Colegio Calasanz de las MM. Escolapias en Alcalá de Henares.

Vista de la escalera monumental del Palacio de Aranaz y Narvarte
Palacio de las MM. Escolapias · Alcalá de Henares

Una obra de los Churriguera

La historia del edificio se remonta a 1724, cuando Jacinto de Aranaz y Narvarte adquirió la casa principal y otras dos colindantes para construir su residencia. Las obras comenzaron en enero de 1725 bajo la dirección de José Benito de Churriguera.

Tras la muerte del arquitecto, su hermano Alberto de Churriguera continuó el proyecto. El palacio se convirtió así en la última obra conjunta de ambos hermanos. Su portada de piedra y la escalera monumental son sus elementos arquitectónicos más destacados.

Un palacio lleno de vidas

A lo largo de los siglos, la residencia fue habitada por personajes como el político y autor teatral Narciso de la Escosura y el fotógrafo Jean Laurent, que dejó en el edificio una singular fusión decorativa de influencias francesas y españolas.

Las MM. Escolapias adquirieron el inmueble en 1904 para fundar su colegio. Con el crecimiento del alumnado, el conjunto fue ampliado y parte del palacio original desapareció, aunque se conservaron la escalera y los salones contiguos.

La restauración

El progresivo desuso de la zona histórica provocó su deterioro. En 2021, un equipo formado por arquitectos, un historiador y la dirección del colegio impulsó su recuperación mediante una campaña de micromecenazgo y visitas guiadas.

La primera intervención permitió reparar e iluminar la cúpula. La congregación de las MM. Escolapias asumió después el resto de la restauración y el edificio recuperó su esplendor.

Un nuevo espacio cultural

La investigación histórica confirmó la autoría de los hermanos Churriguera y reconstruyó el papel de Jean Laurent en la historia del palacio. Al mismo tiempo, la excelente acústica de la escalera abrió una nueva etapa para el edificio.

Hoy, La Escalera acoge conciertos, recitales de poesía y representaciones teatrales, y aspira a ser un centro de referencia sobre Jean Laurent y el legado arquitectónico de los Churriguera.